Los falsos amigos, en lingüística, son aquellos términos que tanto en una lengua como en  otra(s) se escriben o pronuncian de manera similar pero tienen significados diferentes.

El término fue empleado por primera vez en 1928, en el libro «Les faux-amis ou les trahisons du vocabulaire anglais», de Koessler y Derocquigny.

En algunas ocasiones, se trata de palabras que provienen de la misma raíz y, con el tiempo, devinieron en significados diferentes. Les faux-amissuelen ser cognados, es decir palabras que tienen la misma raíz etimológica pero que con el tiempo la pronunciación o semántica han cambiado, rara vez pueden aparecer también falsos cognados.  En el caso de las lenguas romances, como el español y el francés, las raíces compartidas se derivan casi siempre del latín.

Los falsos amigos pueden a veces representar una dificultad para los estudiantes de francés u otros idiomas, ya que puede implicar un doble esfuerzo el desvincular la palabra con la lengua materna. Sobre todo cuando la palabra además de significar lo mismo tiene otros significados similares, como en “entendre” que normalmente se traduciría al español como “oír”, y no como “entender”. Sin embargo, en ciertos contextos como la literatura y otros ámbitos formales “entendre” también significa “entender” en francés. Por lo tanto, nunca está de más revisar los diferentes significados de una palabra aunque a primera vista parezca un falso amigo.

Algunos ejemplos entre el español y el francés son los siguientes:

Français

Español

Salir

Ensuciar

Très

Muy

Nombre

Número

Demander

Preguntar/pedir

Sombre

Oscuro

Voler

Robar

Subir

Aguantar/padecer/sufrir

Valeria Gaudry - Comunicación Alianza Francesa

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